Muchas personas no conocen de mi gusto por las películas indias. Eso, es de hecho, porque no suelo hablar con otras personas sobre ellas. La mayoría en mi país posee fuertes complejos contra ellas. Con un tercio acomplejado, un tercio super hincha y un tercio completamente ignorante al respecto, no hay mucho espacio para un fan intermedio. Digamos, que tiene buenos productos, esa gran industria, como muchas otras.
Ahora bien, ésta película en particular consiguió impregnarme de un sentimiento disímil al de otras y eso siempre me gusta en una película: puede que no te cuente una historia muy diferente pero su manera de contarla la hace distinta. Ajá, entonces me convenció.
La historia va de una directora de fotografía, camarógrafa, que estudió cine y quiere hacer su propia producción pero se encuentra atrapada dentro de un mal manejo de emociones y otra serie de situaciones algo complejas. No quiero adelantar mucho porque quisiera que la viesen pero también va acerca de cómo ella termina conociendo a un psiquiatra y empieza a tratarse con él casi sin intención. Como todo adulto, no es fácil al inicio, a diferencia de si se tratara de un niño. Además, existen otros componentes de su vida diaria que se enfocan también y se van desarrollando además de sus visitas al terapeuta.
Sin embargo, como bien anuncia el título, Dear Zindagi es una oda a la vida (teniendo en cuenta que "Dear Zindagi" significa "Querida vida"). No te la muestra de manera pretenciosa si no todo lo contrario: simple, sin adornos.
Lo que me gusta más de esta película es que no va de autodescubrimientos complejos, viajes, grandes cambios y expectativas si no de la salida contraria, de la puerta chica: uno mismo, en el lugar cotidiano, cambiando de la manera más llana y a la vez la más difícil de afrontar, aunque a primera vista parezca la más fácil. Habla de paciencia, de tomarse su tiempo.
Tiene por supuesto una hermosa paleta de colores, buenos musicales y escenas algo cursis (no muchas de éstas últimas) como buena película india. Uno que otro diálogo cliché por allí. Sin embargo, los personajes consiguen transmitirte esa sensación humana, insegura a veces, sincera, de percibir que estás viendo a estas personas y son completamente reales, por ilógico que pueda parecer. Que tienes ante ti, algo más fuerte que las lágrimas.
Me dejó una sensación de paz pero también de hierro en el cuerpo. La recomiendo con un 7/10 aunque el número pueda sonar frío, en comparación con lo que significó.
Quizá le resto demasiados puntos pero he visto cosas más trabajadas aunque menos llegadoras. Un amor de peli. Más todavía teniendo en cuenta que yo soy de las que le hace cruz a los terapeutas y a toda esa onda de autoayuda; por suerte, esto it's nothing of that rubbish.














